lunes, 28 de mayo de 2012

El hombre en busca de sentido

El hombre en busca de sentido

El presente reporte de lectura y  escritura fue realizado para la materia de Estrategias de Lectura y Escritura II, en el que se habla sobre la obra de Víctor E. Frankl  titulada “El Hombre en Busca de Sentido”, con el propósito de persuadir la lectura y aprender a valorar escritos como estos, además de adentrarse en la historia que se lee para poder entender al autor, en esta obra se habla sobre la vida de un  psicólogo en un campo de concentración y como es que a pesar de todo los obstáculos por los que pasa, busca una buena forma de darle sentido a su vida.
(Víctor E. Frankl)
Parte primera: Un psicólogo en un campo de concentración
Este relato no se trata de hechos o sucesos, sino que trata de la vida y todas las experiencias personales que vivieron muchos prisioneros dentro de un campo de concentración,  eran a estos prisioneros a los que en verdad los “capos” despreciaban cruelmente, por el solo hecho de no llevar alguna marca distintiva en las mangas, en ocasiones había que trasladar a algunos prisioneros y se seleccionaban a los enfermos o que se vieran incapaces de trabajar para después llevarlos a campos donde se encontraban las cámaras de gas o crematorios. Cuando entraban al acampo les quitaban todos sus documentos y objetos personales y después todos tenían la oportunidad de adoptar un nombre o una profesión que fuese falsa, pero para las autoridades lo que realmente les importaba eran los números de los prisioneros y que en ocasiones se tenían que tatuar su numero en la piel. El doctor Frankl, quien se encontraba prisionero no realizó su labor como psicólogo dentro del campo, sino que era solo un prisionero más, él era el número 119.104, la mayor parte estuvo cavando y tendiendo traviesas para el ferrocarril.

Primera Fase: Internamiento En El Campo
El campo de concentración en el que estuvo el doctor Frankl, era el de la Estación Auschwitz. El síntoma que caracteriza principalmente a estas esta estación es el shock, eran aproximadamente unos 1500 prisionero que viajaban en un tren que estaba abarrotado y eran unos 80 en cada vagón y creían que los iban a llevar a una fábrica de munición, pero después se dieron cuenta que los habían trasladado a Auschwitz, al bajar los recibieron un grupo de prisioneros que hablan en todas las lenguas europeas y que parecían bien alimentados, pero después se sabría que era un grupo especial de prisioneros que hacían las funciones de un comité de bienvenida, los prisioneros se agarraban a los últimos jirones de esperanza que les quedaba.
Segunda Fase: La Vida En El Campo
Todas las reacciones de la fase anterior fueron despareciendo poco a poco, y empezaron a desaparecer sus sentimientos ante la visión de cosas tétricas que ocurrían todos los días, hasta que al final las escenas que ocurrían se hacían habituales y se acostumbraban a ellas, esta apatía era como una autodefensa ya que los prisioneros olvidaban todo el dolor y sufrimiento y se centraban en su único objetivo, que era el de conservar su vida y la de otros compañeros, y sus deseos mas primitivos como comida, cigarrillos, un baño caliente, se hacían ver solo en sus sueños.
Tercera Fase: Después De La Liberación
Después de ser liberados, el prisionero, por extrano que parezca no se sentia feliz., habian perdido el sentimiento que llamamos felicidad, y lo tendrian que ir recuperando poco a poco, pero comian cualquier cosa que le dieran y a cualquier hora, era increible la cantidad de comida que podian digerir, otra cosa que tenian que hacer era que hablaban de lo que habian pasado, a veces por horas y horas. Tambien se encontraban con un sentimiento llamado Desilusión, desilusión que llevaba al prisionero a la casa con la que tanto habia soniado y habia descubierto que, aquello por lo que habia mantenido la esperanza ya no estaba alli. Sin embargo para todos los liberados llego el dia en que todo el dolor y el sufrimiento tanto mental como fisico habian llegado a su fin y no seria mas que la cruenta de las pesadillas. Ya no habia nada que temer, excepto , según Frnakl, a Dios.


No hay comentarios:

Publicar un comentario